Cuento: CONDUCTA EN LOS VELORIOS | Julio Cortázar

No vamos por el anís, ni porque hay que ir. Ya se habrá sospechado: vamos porque no podemos soportar las formas más solapadas de la hipocresía. Mi prima segunda, la mayor, se encarga de cerciorarse de la índole del duelo, y si es de verdad, si se llora porque llorar es lo único que les…

Cuento: LA CIUDAD DE LOS MUERTOS  |  Kahlil Gibrán

Ayer me aparté de la bulliciosa muchedumbre y me interné en los campos, hasta una colina sobre la que la Naturaleza había desplegado sus atractivas galas. Ahora sí podía respirar. Miré hacia atrás, y la ciudad surgió ante mí con sus magníficas mezquitas y suntuosas residencias, velada por el humo de las fábricas. Comencé a…

AUSENCIA DE DIOS | Mario Benedetti

Digamos que te alejas definitivamente hacia el pozo de olvido que prefieres, pero la mejor parte de tu espacio, en realidad la única constante de tu espacio, quedará para siempre en mí, doliente, persuadida, frustrada, silenciosa, quedará en mí tu corazón inerte y sustancial, tu corazón de una promesa única en mí que estoy enteramente…