TOMAR ACCIÓN PARA SANAR TU TRISTEZA | Patricia Anaya

Cuando sobreviene la tristeza, ante una pérdida o separación, es difícil comprender que esta emoción, a pesar de ser dolorosa, tiene beneficios cuando se maneja de manera óptima.

Sí, el episodio de tristeza lo puedes utilizar como un tiempo para hacer introspección, es decir, para girar tu mirada hacia ti misma/o y conocerte un poco más.

También, para sacar de del fondo de ti, tu Poder Interior, la única fuerza que te ayudará genuinamente a reparar cada uno de los pedacitos en los que quedó partido tu corazón.

Puedes usar este periodo para realizar una reflexión profunda y encontrar los «para qué» de lo que has vivido y el «para qué» estás experimentando este estado emocional. También, para abrir bien los ojos hacia diferentes alternativas que te lleven a decidir hacia qué dirección quieres que tome tu vida después de sanar tu dolor.

A pesar de que puede tener beneficios, la tristeza tiene que sanar más temprano que tarde; ya que de no hacerlo se cronifica y daña; e incluso, puede lastimar indirectamente a quienes conviven con quien está triste.

Para empezar el camino de sanación de la tristeza lo más importante es Tomar Acción; la cual, por pequeña que sea es, en sí misma, un movimiento, un paso hacia adelante.

— «¿Acción? ¡Noooo! ¡Es lo que menos tengo ganas, no quiero moverme de mi cama»— Expresión común de alguien que está triste

Cuando estás triste, estás sin ánimo de nada, pero tu voluntad y tu fuerza interna son superiores, y de ellas tienes que asirte.

Así que, el primer reto a vencer cuando estás triste, implica que muy tempranito, cuando inicia el día, tengas ánimo o no, te levantes de la cama, abras las ventanas, y conscientemente respires el aire fresco y percibas la temperatura e iluminación del Sol en tu piel.

Y luego, tengas ánimo o no, tomes un baño y durante el mismo pongas la intención de que el agua limpie tu tristeza mientras limpia tu cuerpo.

Terminas, te arreglas lo más lindo que puedas y te dispones a alimentarte sanamente antes de iniciar tus labores.

Lo anterior fortalecerá tu autoamor y, a su vez, permitirá que te sientas un poco, o un mucho, mejor que antes, porque estarás manteniendo encendida en ti la chispa de la vida.

Otra clave útil para Tomar Acción durante el episodio de tristeza:

Dar un sentido especial a cada uno de los pasos que das para avanzar. Esto te permitirá gradualmente sanar tu tristeza, cual sea la razón que la haya disparado y el motivo por el que la vives.

Pero ¡alerta! Estar triste y sola/o no es siempre la mejor combinación, sobre todo cuando el nivel de tristeza es alto; o cuando lleva ya mucho tiempo sin iniciarse el proceso de sanación.

Saber pedir ayuda y saber recibirla es esencial en estos casos; y también cada una constituye una acción hacia la sanación.

Solicitar apoyo no es signo debilidad sino más bien de lo grande que eres, al ser humilde y reconocer que, en esta ocasión, no puedes sola/o con el paquete, que necesitas contar…

con una mano compasiva,

con un hombro en donde poder llorar,

con un oído que escuche activamente lo que dicen las letras de tu discurso y lo que hay entre líneas,

con una mirada dulce que emita rayos de Luz,

con unos labios que expresen palabras que alienten tu Alma a seguir.

Es importante reconocer, sin embargo, que a veces la ayuda de un ser cercano no es suficiente. Ocasionalmente, salir de la tristeza solo es posible con el acompañamiento de un profesionista cualificado; que pueda guiarte paso a paso para que puedas tú encontrar la salida más recta, la menos complicada, la más útil para tu crecimiento, la más encaminada hacia tu salud integral.

Sentir tristeza no significa que estés mal. Sentir tristeza es algo natural cuando se experimenta una pérdida, y tiene sus beneficios dentro del proceso de evolución, pero a veces puede transformarse en una emoción conflictiva; por ejemplo:

Cuando se toma como estandarte para vivir; cuando los beneficios secundarios que ofrece son grandes y, por ello, no se tiene voluntad para sanar.

O cuando no se ha encontrado la guía oportuna y precisa; y se dan tumbos en el camino hacia su sanación.

Si tienes dificultad para sanar tu tristeza no dudes en contactar a una experta/o en el área cercano a tu localidad.

La tristeza duele, pero no tiene por qué conducirte a una vida con sufrimiento… ¡Toma Acción!

¬Patricia Anaya

Photo by Anh Nguyen /unsplash

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